Admitimos a las personas como dotadas de libertad de pensamiento, de creencia, de desear y actuar como quieran. A esto lo llamamos libertad individual. Pero las personas nos educamos y desarrollamos en relaciones sociales, es decir que nuestros pensamientos, creencias, gustos y forma de actuar están en gran parte influenciados por las normas, los valores y las prácticas de la comunidad en que vivimos. Además, implica que nuestras acciones tienen consecuencias y afectan a las personas que nos rodean y, en mayor o menor medida, a la sociedad en su conjunto.
Por eso, todos los países plantean límites a la libertad individual con sus leyes y grados de responsabilidad por los actos de las personas cuando afectan a otras. Podemos decir que la unión entre la libertad de actuar y la responsabilidad por lo actuado es la libertad política. Responsabilizarnos por nuestros actos no supone negar nuestra libertad de actuar, pero nos obliga a considerar sus consecuencias. A veces, cuando los actos de una o varias personas causan consecuencias graves para otros, la responsabilidad sobre dichos actos puede incluir sanciones legales. Para establecer el grado de responsabilidad y las sanciones correspondientes, se toman en cuenta al menos dos elementos: si la persona actuó por voluntad propia, y si era plenamente consciente de sus actos. Si una persona no es realmente consciente de las consecuencias de sus actos o si actúa obligada por necesidad no puede ser responsabilizada igual que otra que lo hace por su propia voluntad. La voluntad, es decir, la libertad para decidir cómo actuar, determina el grado de responsabilidad sobre los actos y sus consecuencias. Al mismo tiempo, la responsabilidad social que estemos dispuestos a asumir sobre nuestros actos es la que determinará la posibilidad real de actuar libremente, es decir, según nuestra propia voluntad.
Cuando todo es posible , la libertad de comunicar es un hecho que se transmite , lo objetivo o subjetivo quedara a cargo de quien manifieste esta libre expresión o de aquel que nutra su oídos con ellas.